Hombres Legendarios
Miguel Ángel Hernández: liderazgo con valores y humanidad
Autenticidad, resiliencia y compromiso como pilares de su trayectoria.
En un entorno donde muchas figuras públicas suelen construir una imagen distante, Miguel Ángel Hernández, rector de la Universidad ASBEMAAN, se distingue por una cualidad poco común: la autenticidad. Desde el inicio de la conversación deja claro que su esencia no cambia según el contexto. “Soy un hombre muy real, no me gusta causar impresión a nadie; soy la misma persona en público que en privado”, afirma. Su trayectoria no se ha construido de manera aislada, sino como resultado de años de trabajo constante, disciplina y sacrificios personales, entendiendo que el éxito es un proceso que exige compromiso y perseverancia.
Más allá de los logros profesionales, su historia está profundamente marcada por experiencias personales que transformaron su manera de ver la vida. Uno de los momentos más difíciles fue la pérdida de un hijo, situación que lo llevó a replantear prioridades y fortalecer su dimensión humana. “He pasado por la muerte de un hijo y pienso que ese momento cambió mucho la forma de ver las cosas”, comparte. Lejos de definirse desde el dolor, convirtió esa experiencia en una oportunidad para valorar más profundamente la familia, la fe y el sentido de sus acciones cotidianas.
Para Miguel Ángel Hernández, ser hombre implica conducirse con responsabilidad, respeto y honestidad. Su liderazgo dentro de la universidad se basa en valores heredados desde casa y en una visión cercana a la comunidad académica. Aunque reconoce las dificultades y el peso de la responsabilidad, aspira a ser recordado no por títulos o reconocimientos, sino “como un hombre que se esforzó por hacer el bien y pensar siempre en los demás”. Incluso detrás de su imagen firme admite una faceta sensible y romántica que pocas personas conocen, mostrando que la fortaleza también puede convivir con la humanidad.

